Cambio de estación: cómo adaptar tu rutina de skincare a la primavera

El cambio de estación es uno de los momentos en los que más atención necesita tu piel.

En la Patagonia, la transición entre el invierno y la primavera puede ser especialmente brusca. Las temperaturas empiezan a subir, el sol gana intensidad, cambia la humedad y pasamos de ambientes calefaccionados a mayor exposición al exterior.

Después de meses de frío, viento y sequedad ambiental, la piel necesita tiempo para adaptarse.

Por eso, no se trata de abandonar de golpe tu rutina de invierno ni de empezar una completamente nueva. Se trata de observar tu piel, entender qué necesita y ajustar los productos y las cantidades según el momento.

Qué le pasa a la piel cuando cambia la estación

→ La producción de sebo puede aumentar.
Con temperaturas más elevadas, algunas pieles pueden producir más sebo, generando mayor brillo o sensación de congestión.
→ Aumenta la exposición al sol.
Con la llegada de la primavera pasamos más tiempo al aire libre y la exposición solar puede aumentar. Si vas a estar directamente expuesta al sol, incorporá siempre protector solar y renovalo según las indicaciones del producto.
→ La piel puede sentirse diferente.
Una crema que durante el invierno resultaba confortable puede empezar a sentirse demasiado pesada cuando aumentan la temperatura y la humedad.
→ Puede aparecer sensibilidad o rojeces.
Los cambios ambientales pueden hacer que una piel que estuvo sometida durante meses al frío, viento y calefacción reaccione temporalmente.

La piel cambia. Tu rutina también puede hacerlo.

No todas las pieles reaccionan igual al cambio de estación. Y tampoco necesitan exactamente lo mismo todos los días.

A medida que aumenta la temperatura, podés sentir que tu piel está más pesada o que necesita una textura más liviana.

En esos días, Serenity Glow Emulsión puede ser una excelente opción.

Es una emulsión ligera y refrescante que hidrata, calma y protege la piel. Su fórmula está diseñada para mantener el equilibrio natural sin obstruir los poros y se absorbe rápidamente. Es apta para todo tipo de piel y puede utilizarse tanto de mañana como de noche.

Pero elegir entre una emulsión y una crema no tiene que depender solamente de la temperatura.

También podés elegir según lo que tu piel necesita y los activos que querés incorporar.

Aprendé a leer lo que tu piel necesita

La piel puede cambiar incluso dentro de una misma estación. Un día puede sentirse seca y tirante y otro día más pesada o congestionada.

Por eso, conocer los activos de tus productos te permite elegir mejor.

Si sentís la piel sensible, fatigada o enrojecida

Buscá ingredientes con acción calmante y equilibrante.

En Serenity Glow, la malva y la manzanilla ayudan a aliviar, reconfortar y equilibrar la piel sensible o fatigada. El aloe vera también forma parte de la fórmula y acompaña la hidratación de la piel.

Si necesitás hidratación sin sensación pesada

La tremella, el aloe vera y la jojoba forman parte del complejo de hidratación de Serenity Glow. Estos ingredientes ayudan a restaurar la humedad natural y dejan la piel suave y aterciopelada sin recargarla.

Si sentís la piel apagada y buscás protección antioxidante

Rosa mosqueta, maqui y té de matcha conforman el complejo antioxidante de Serenity Glow. La fórmula los incorpora para ayudar a proteger frente al envejecimiento ambiental y acompañar los procesos reparadores de la piel.

Y esto es justamente lo interesante: no tenés que elegir un producto solamente porque “es primavera”. Podés elegirlo porque entendés qué necesita tu piel.

¿Y cuándo elegir Radiance Bloom?

Cuando sentís que tu piel necesita más nutrición y una textura más rica, podés optar por Radiance Bloom.

La crema puede formar parte de tu rutina nocturna, especialmente cuando tu piel se siente más seca, tirante o necesita un cuidado más nutritivo.

También podés elegirla por los activos de su fórmula y no solamente por la textura.

La idea no es usar más productos. Es usar los productos correctos para lo que tu piel necesita.

¿Y el aceite de rosa mosqueta?

El cambio de estación tampoco significa dejar de usar tu aceite de rosa mosqueta.

Podés continuar incorporándolo a tu rutina nocturna y ajustar la cantidad según cómo se sienta tu piel.

→ Si está más seca: podés utilizarlo y después aplicar Radiance Bloom.
→ Si buscás una sensación más liviana: podés combinarlo con Serenity Glow.
→ Si tu piel ya está suficientemente hidratada: quizás unas pocas gotas sean todo lo que necesitás.
La cantidad también se adapta a tu piel.

Una rutina que escucha a tu piel

No existe una única rutina perfecta para toda la primavera.

Si tu piel está más pesada o hace más calor:

optá por una textura más ligera como Serenity Glow.

Si tu piel está seca o tirante:

podés elegir una textura más nutritiva como Radiance Bloom.

Si tu piel está sensible, fatigada o enrojecida:

prestá atención a activos calmantes como aloe vera, malva y manzanilla.

Si tu piel está apagada:

buscá activos antioxidantes como maqui, rosa mosqueta y té de matcha.

Por la noche:

podés incorporar el aceite de rosa mosqueta y combinarlo con Serenity Glow o Radiance Bloom según lo que tu piel necesite.

En VAROWA FITOCOSMÉTICA creemos en la constancia sobre la intensidad.
La Patagonia cambia con cada estación. Tu piel también.

VAROWA. La Patagonia, destilada en tu piel.

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